miércoles, 1 de agosto de 2012

Caminando en la Misión Continental, algunos pensamientos sobre las Vocaciones Específicas, en ocasión de la Ordenación Diaconal de Alberto Evangelista y la Toma de Posesión en San Juan de la Cruz (Escobar)








Como una de las prioridades de la pastoral en la diócesis de Zárate-Campana están las vocaciones sacerdotales y religiosas, así como las vocaciones a la vida matrimonial, que son vocaciones a la santidad. Por este motivo, Mons. Oscar Sarlinga alienta siempre a los sacerdotes a reorganizar la pastoral familiar, dado que la presencia de excelentes matrimonios que están incluidos en una pastoral orgánica ayudará a que se realice una buena preparación al matrimonio en los jóvenes, así como a la revitalización de la pastoral pre-bautismal y prosecución de una pastoral familiar permanente, pues el ser humano es "un ser en familia", siendo la propia Iglesia "familia de Dios".
Dentro de las vocaciones al sacerdocio ministerial, el día sábado 28 del corriente tuvo lugar la ordenación diaconal de Alberto Evangelista, natural de Zárate, en la iglesia de Nuestra Señora del Carmen, en la misma ciudad de Zárate. El neodiácono, quien fue acompañado por su familia (padres, hermano y hermana) numerosos amigos, fieles católcios de distintos lugares, treinta sacerdotes, diáconos permanentes, seminaristas, realizó la etapa filosófica en el Seminario de Gualeguaychú, y luego de un año de formación especial en parroquia, hizo el cuadrienio teológico en el reabierto Seminario "San Pedro y San Pablo" de la diócesis de Zárate-Campana. El Obispo Mons. Oscar Sarlinga se manifestó muy complacido de la participación de los fieles, en especial de jóvenes, explicó en su homilía el sentido del "lavatorio de los pies" en la narración de San Juan, con una visión eucarística, e hiló una serie de consejos acerca del espíritu de servicio y la "total entrega" al Señor y a la Iglesia desde una serie de textos de los libros sapienciales, que había escogido para la ocasión.

El día domingo 29 Mons. Oscar Sarlinga concurrió a la capilla de Nuestra Señora de Luján, en la jurisdicción parroquial de "San Juan de la Cruz" en el partido de Escobar, a los fines de poner en posesión al nombrado párroco, Pbro. Daniel Bevilacqua. La celebración tuvo lugar en dicha capilla pues la sede parroquial (iglesia de Nuestra Señora de Itatí, parroquia de San Juan de la Cruz) se halla en obras de refacción. Numerosos sacerdotes, tales como Mons. Ariel Pérez, el Pbro. Hugo Lovatto, el Pbro. Albino Cabral (párroco de la Natividad del Señor, en Belén de Escobar) el P. Iván Pertiné, el P. Guilermo Striebeck, y otros, concurrieron para la concelebración, junto con algunos diáconos permanentes. Numerosa feligresía acudió a la presentación del nuevo párroco, que ya era administrador parroquial de esa jurisdicción.
Fue la ocasión para que el Sr. Obispo recordara la recomendación que antes había hecho a la Delegación de Pastoral Juvenil y Vocacional, y por consiguiente a su delegado, Pbro. Hugo Lovatto (vicerrector del Seminario), que de conjunto con el Rector del Seminario diocesano den renovada dedicación (como en la “nueva evangelización”, “nueva en su ardor, nueva en sus métodos, nueva en sus modos de expresión”) a pastoral vocacional específicamente sacerdotal, que florece allí donde los sacerdotes entienden este desafío tan importante para la vida de la Iglesia y donde a través del testimonio sacerdotal, el acompañamiento espiritual de los jóvenes, y la unión con la Iglesia diocesana se da también, en una verdadera comunión orgánica. Las “Jornadas de discernimiento” que prevé nuestro Plan Pastoral Diocesano, ayudan a tales efectos, y, reafirmó Mons. Sarlinga, es preciso que se funde a nivel diocesano (instando a todas las parroquias a que sea creado a nivel parroquial) la Obra de las Vocaciones Sacerdotales y religiosas de las que pueden también participar laicos, matrimonios comprometidos, religiosos, religiosas y mismos jóvenes, para orar y trabajar por las vocaciones sacerdotales, religiosas y consagradas en nuestra Iglesia particular.
A este respecto citamos el Plan Pastoral Diocesano, que fue asumido desde consensos profundos con el clero, parroquias, organismos laicales, asociaciones y movimientos:    “III  CLERO Y VIDA CONSAGRADA (…) 7. La Pastoral vocacional sacerdotal En un primer sentido, la Pastoral vocacional se refiere a todas las vocaciones de la Iglesia, dentro de la gran vocación universal a la santidad, que es la vida cristiana. Ello no obstante, se dará en la diócesis una prioridad a la Pastoral vocacional sacerdotal, como lo ha pedido el Papa Juan Pablo II en Pastores dabo vobis, y asimismo lo ha ratificado numerosas veces el Papa Benedicto XVI, notablemente en los discursos al episcopado argentino en la reciente visita ad Limina, de este año 2009. Por ello, queda a cargo de la Vicaría de Pastoral junto con el Rector del Seminario «San Pedro y San Pablo» la organización de LA JORNADA DE DISCERNIMIENTO VOCACIONAL SACERDOTAL ANUAL. Conforme ha sido la experiencia tenida, convendría desdoblar esta última en una «Primera Jornada» en la que el objetivo sea invitar a jóvenes que por lo menos alguna vez se hayan planteado la posibilidad de ser sacerdotes, y una «Segunda Jornada» de profundización, a la que se inviten a aquéllos que ya hayan considerado más seriamente el ingreso al Seminario. En ambas Jornadas deben también participar las Delegaciones diocesanas de Pastoral de Juventud y de Misiones, puesto que la vocación sacerdotal y religiosa se halla muy relacionada con la pastoral juvenil y con la dimensión misionera de esta última. La planificación de las Jornadas de discernimiento y otros encuentros de esta índole, en nada quitan a la importancia del seguimiento personal de los jóvenes en vistas a la profundización del discernimiento de la vocación sacerdotal, por parte de los sacerdotes, y en especial de los curas párrocos. Ello dice referencia sobre todo a la DIRECCIÓN ESPIRITUAL (de los jóvenes, de parte de los sacerdotes), que ha dado tantos frutos. Los sacerdotes del clero secular deberán también discernir si se trata de una vocación para su propio clero, o bien para el clero religioso, y entonces, si se da esto último, con honestidad son invitados a orientar al joven a algún instituto por el que muestre inclinación o aptitudes. Asimismo, los sacerdotes pertenecientes a institutos religiosos o equiparados, si hacen Jornadas de discernimiento o de promoción vocacional (masivas o no) en la que participen jóvenes de la diócesis, han de tener la honestidad moral y espiritual de presentar la vocación al clero secular como una posibilidad concreta, explicando también las similitudes y diferencias respecto de la vocación religiosa. Por último al respecto, este Proyecto recomienda trabajar con las comunidades en la conciencia de que es la acción de la comunidad eclesial bajo la Jerarquía aquella orientada a llevar a los hombres a hacer su opción en la Iglesia. Por lo mismo, toda la comunidad cristiana, (unificada y guiada por el Obispo) ha de sentirse solidariamente corresponsable del desarrollo vocacional, sea en la vocación específica sacerdotal y religiosa a la que acabamos de aludir, sea en su aspecto fundamental cristiano, la vocación en general”.
Es el camino que nos hemos trazado, con la guía del Espíritu para este gran tiempo de MISIÓN CONTINENTAL, después del documento de Aparecida
      En efecto, bajo el amparo de la Virgen de Luján, Patrona de nuestra diócesis, Patrona de la Argentina, y de conformidad con nuestra pastoral diocesana, ya desde 2007 estamos como diócesis, en estado de misión, a comenzar por la dimensión misionera de la pastoral entera, y de la pastoral ordinaria en particular. En efecto, la pastoral ordinaria puede y debe conllevar una dimensión misionera, como tantas veces lo hemos reflexionado. A modo de ejemplo, en el medio de comunicación ZENIT.org, el lunes 1 octubre 2007 se publicaba: “En la ciudad argentina de Campana, «ya se ha puesto en marcha el espíritu que nos pedían los obispos de la V Conferencia del Episcopado Latinoamericano en Aparecida»”. Así lo fue en distintas ciudades y pueblos de nuestra diócesis. Con ese fin, y visto el valor del las Orientaciones del Consejo Episcopal Latinoamericano para la misión en nuestro continente, ofrecemos para la reflexión estas líneas, que manifiestan “la Iglesia en misión permanente”.
     Veremos cómo están en consonancia con «Navega Mar adentro» y con nuestro «Plan Pastoral diocesano».   

     ORIENTACIONES DEL CELAM
       I.
     UNA IGLESIA MISIONERA EN EL CONTINENTE
     EL ESPÍRITU NOS IMPULSA A LA MISIÓN
      
     El documento conclusivo de la V Conferencia de Aparecida, recordando el mandato del Señor de “ir y hacer discípulos entre todos los pueblos”1, desea despertar un gran impulso misionero en la Iglesia en América Latina y El Caribe. Esta es, sin duda alguna, una de las principales conclusiones de ese gran encuentro eclesial. Este impulso misionero se puede desglosar en cuatro consecuencias prácticas:
     -aprovechar intensamente esta hora de gracia;
     -implorar y vivir un nuevo Pentecostés en todas las comunidades cristianas;
     -despertar la vocación y la acción misionera de los bautizados, y alentar todas las vocaciones y ministerios que el Espíritu da a los discípulos de Jesucristo en la comunión viva de la Iglesia.
     -salir al encuentro de las personas, las familias, las comunidades y los pueblos para comunicarles y compartir el don del encuentro con Cristo, que ha llenado nuestras vidas de “sentido”, de verdad y amor, de alegría y de esperanza2.
     El Espíritu Santo nos precede en este camino misionero. Por eso confiamos que este testimonio de Buena Nueva constituya, a la vez, un impulso de renovación eclesial y de transformación de la sociedad.    
     NATURALEZA Y FINALIDAD DE LA MISIÓN
      
     La misión es parte constitutiva de la identidad de la Iglesia llamada por el Señor a evangelizar a todos los pueblos. “Su razón de ser es actuar como fermento y como alma de la sociedad, que debe renovarse en Cristo y transformarse en familia de Dios”3. Por eso, la misión que se realice como fruto del encuentro de Aparecida debe, ante todo, animar la vocación misionera de los cristianos, fortaleciendo las raíces de su fe y despertando su responsabilidad para que todas las comunidades cristianas se pongan en estado de misión permanente.  
     Se trata de despertar en los cristianos la alegría y la fecundidad de ser discípulos de Jesucristo, celebrando con verdadero gozo el “estar-con-Él” y el “amar-como-Él” para ser enviados a la misión. “No podemos desaprovechar esta hora de gracia. ¡Necesitamos un nuevo Pentecostés! ¡Necesitamos salir al encuentro de las personas, las familias, las comunidades y los pueblos para comunicarles y compartir el don del encuentro con Cristo, que ha llenado nuestras vidas de “sentido”, de verdad y amor, de alegría y de esperanza!”4.
     Así, la misión nos lleva a vivir el encuentro con Jesús como un dinamismo de conversión personal, pastoral y eclesial capaz de impulsar hacia la santidad y el apostolado a los bautizados, y de atraer a quienes han abandonado la Iglesia, a quienes están alejados del influjo del evangelio y a quienes aún no han experimentado el don de la fe.
     Esta experiencia misionera abre un nuevo horizonte para la Iglesia de todo el continente que quiere “recomenzar desde Cristo” recorriendo junto a El un camino de maduración que nos capacite para ir al encuentro de toda persona, hablando el lenguaje cercano del testimonio, de la fraternidad, de la solidaridad.  

     LA IGLESIA EN MISIÓN PERMANENTE
       
     La Iglesia en América Latina y El Caribe quiere ponerse en “estado permanente de misión”5. Se trata de fortalecer la dimensión misionera de la Iglesia en el Continente y desde el Continente. Esto conlleva la decisión de recorrer juntos un itinerario de conversión que nos lleve a ser discípulos misioneros de Jesucristo. En efecto, “discipulado y misión son como las dos caras de una misma medalla: cuando el discípulo está enamorado de Cristo, no puede dejar de anunciar al mundo que sólo él nos salva (cf. Hch 4, 12)”6. 
     El “estado permanente de misión” implica ardor interior y confianza plena en el Señor, como también continuidad, firmeza y constancia para llevar “nuestras naves mar adentro, con el soplo potente del Espíritu Santo, sin miedo a las tormentas, seguros de que la Providencia de Dios nos deparará grandes sorpresas”7. El mismo Espíritu despertará en nosotros la creatividad para encontrar formas diversas para acercarnos, incluso, a los ambientes más difíciles, desarrollando en el misionero la capacidad de convertirse en “pescador de hombres”.
     En fin, “estado permanente de misión” implica una gran disponibilidad a repensar y reformar muchas estructuras pastorales, teniendo como principio constitutivo la “espiritualidad de la comunión”8 y de la audacia misionera. Lo principal es la conversión de las personas. No cabe duda9. Pero ello debe llevar naturalmente a forjar estructuras abiertas y flexibles capaces de animar una misión permanente en cada Iglesia Particular. 

     II.
     LA  MISIÓN  CONTINENTAL

     UNA ACCIÓN MISIONERA CONTINENTAL PARA UNA IGLESIA EN MISIÓN PERMANENTE
     “A la pregunta ¿para qué la misión? respondemos con la fe y la esperanza de la Iglesia: nuestra misión es compartir la Vida que nos transmite Cristo.10 “El Amor es el que da la vida; por eso la Iglesia es enviada a difundir en el mundo la caridad de Cristo, para que los hombres y los pueblos “tengan vida y la tengan en abundancia” (Jn 10, 10).”11 De esta manera la Iglesia es “misionera sólo en cuanto discípula, es decir, capaz de dejarse atraer siempre, con renovado asombro, por Dios que nos amó y nos ama primero (Cf. 1 Jn 4, 10).12 
     Este dinamismo misionero se da en un momento muy propicio. “Cuando muchos de nuestros pueblos se preparan para celebrar el bicentenario de su independencia, nos encontramos ante el desafío de revitalizar nuestro modo de ser católico y nuestras opciones personales por el Señor, para que la fe cristiana arraigue más profundamente en el corazón de las personas y los pueblos latinoamericanos como acontecimiento fundante y encuentro vivificante con Cristo. Él se manifiesta como novedad de vida y de misión en todas las dimensiones de la existencia personal y social. Esto requiere, desde nuestra identidad católica, una evangelización mucho más misionera, en diálogo con todos los cristianos y al servicio de todos los hombres.”13.
     A esto nos ayuda la próxima realización del Congreso Misionero Latinoamericano-COMLA8 /CAM3, lo mismo que el Sínodo sobre la Palabra en la vida y misión de la Iglesia (2008) y la celebración del Año Paulino en 2008-2009.
     La misión es un rasgo constitutivo de la Iglesia
     Un objetivo esencial de la Misión Continental es tomar conciencia de que la dimensión misionera es parte constitutiva de la identidad de la Iglesia y del discípulo del Señor. Por eso, a partir del Kerigma, ella pretende vitalizar el encuentro con Cristo vivo y fortalecer el sentido de pertenencia eclesial, para que los bautizados pasen de evangelizados a evangelizadores y, a través de su testimonio y acción evangelizadora, nuestros pueblos latinoamericanos y caribeños llegan a tener Vida plena en Él.
     Para lograr ese objetivo “todos los bautizados estamos llamados a “recomenzar desde Cristo”, a reconocer y seguir su Presencia con el mismo realismo y novedad, el mismo poder de afecto, persuasión y esperanza, que tuvo su encuentro con los primeros discípulos a las orillas del Jordán, hace 2000 años, y con los “Juan Diego” del Nuevo Mundo. Sólo gracias a ese encuentro y seguimiento, que se convierte en familiaridad y comunión, por desborde de gratitud y alegría, somos rescatados de nuestra conciencia aislada y salimos a comunicar a todos la vida verdadera, la felicidad y esperanza que nos ha sido dado experimentar y gozar”14.
     Medios para la Misión
     Beber de la Palabra, lugar de encuentro con Jesucristo
     Si el objetivo central de la Misión es llevar a las personas a un verdadero encuentro con Jesucristo, el primer espacio de encuentro con El será  el conocimiento profundo y vivencial de la Palabra de Dios, de Jesucristo vivo, en la Iglesia, que es nuestra casa.15. 
     La proclamación alegre de Jesucristo muerto y resucitado, a quien buscamos, y al “que Dios ha constituido Señor y Mesías” (Hech 2,36), ya es encuentro con la Palabra Viva, con Jesús mismo, la Palabra que salva.
     Para entrar y permanecer en este lugar de encuentro con Cristo que es la Palabra, instrumento privilegiado de la misión, hay que destacar cinco metas particulares: 
     -el fomento de la “pastoral bíblica”, entendida como “animación bíblica de la pastoral, que sea escuela de interpretación o conocimiento de la Palabra, de comunión con Jesús u oración con la Palabra, y de evangelización inculturada o de proclamación de la Palabra”16; 
     -la formación en la Lectio divina, o ejercicio de lectura orante de la Sagrada Escritura17, y su amplia divulgación y promoción; 
     -la predicación de la Palabra, de manera que realmente conduzca al discípulo al encuentro vivo, lleno de asombro, con Cristo, y a su seguimiento en el hoy de la vida y de la historia; 
     -el fortalecimiento, a la luz de la Palabra de Dios, del tesoro de la piedad popular de nuestros pueblos, “para que resplandezca cada vez más en ella “la perla preciosa” que es Jesucristo, y sea siempre nuevamente evangelizada en la fe de la Iglesia y por su vida sacramental”18.
     La presentación de la vida de los santos, en especial de la Virgen María, como páginas encarnadas del evangelio que tocan el corazón y motivan el camino del discípulo hacia Jesús y del misionero hacia la gente. 
     “Por esto, hay que educar al pueblo en la lectura y la meditación de la Palabra: que ella se convierta en su alimento para que, por propia experiencia, vea que las palabras de Jesús son espíritu y vida (cf. Jn 6,63). De lo contrario, ¿cómo van a anunciar un mensaje cuyo contenido y espíritu no conocen a fondo? Hemos de fundamentar nuestro compromiso misionero y toda nuestra vida en la roca de la Palabra de Dios”19.
     Alimentarse de la Eucaristía
     Un segundo medio para la misión es la Sagrada Liturgia, en especial, los sacramentos de la Iniciación Cristiana, signos que expresan y realizan la vocación de discípulos de Jesús a cuyo seguimiento somos llamados. De forma significativa, la Eucaristía es lugar privilegiado del encuentro del discípulo con Jesucristo. Y es, a la vez, fuente inagotable de la vocación cristiana y del impulso misionero; “allí, el Espíritu Santo fortalece la identidad del discípulo y despierta en él la decidida voluntad de anunciar con audacia a los demás lo que ha escuchado y vivido”20.
     Dentro de este segundo medio misionero, hay que destacar cuatro metas particulares: 
     Conducir, mediante la iniciación cristiana, a la incorporación viva en la comunidad, cuya fuente y cumbre es la celebración eucarística,  y dedicar tiempo y atención al seguimiento de quienes son incorporados a la comunidad; 
     Cultivar en la celebración eucarística su dimensión de renovación de la Nueva y Eterna Alianza, lugar de encuentro con el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, con los ángeles, los santos y entre los hermanos, de ofrecimiento de la vida del discípulo, cargando con su cruz, a la vez que de envío misionero.
     -fomentar el estilo eucarístico de la vida cristiana, y recrear y promover la “pastoral del domingo”21, dándole  “prioridad en los programas pastorales”22, para un nuevo impulso a la evangelización del pueblo de Dios23; 
     -en los lugares donde no sea posible la Eucaristía, fomentar la celebración dominical de la Palabra, “que hace presente el Misterio Pascual en el amor que congrega (cf. 1Jn 3, 14), en la Palabra acogida (cf. Jn 5, 24-25) y en la oración comunitaria (cf. Mt 18, 20)”24.
      
     Construir la Iglesia como casa y escuela de comunión
     Un tercer espacio de encuentro con Jesucristo es la vida comunitaria. “Jesús está presente en medio de una comunidad viva en la fe y en el amor fraterno. Allí Él cumple su promesa: “Donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos” (Mt 18, 20)”25. Formar comunidad implica abrazar el estilo de vida de Jesús, asumir su destino pascual con todas sus exigencias, participar en su misión, estar en actitud de permanente conversión y mantener la alegría del discípulo misionero en el servicio al Reino.
     Dentro de este tercer medio para la misión, hay que destacar cinco metas particulares: 
     -fomentar la conciencia de comunión a nivel familiar para que cada hogar se convierta en una iglesia doméstica, en un santuario de la vida, donde se le valora como don de Dios y se forma en ese sentido a las personas, una verdadera escuela en la fe, un espacio en que crecen misioneros de la esperanza y de la paz;
     -formar pequeñas comunidades cristianas, abiertas y disponibles, en sus diversas formas y expresiones. Cultivar en ellas la pastoral de la acogida para que las personas experimenten su pertenencia a la Iglesia de modo personal y familiar; 
     -profundizar la dimensión comunitaria a nivel parroquial, para que la parroquia sea en verdad una comunidad de comunidades26; 
     -animar a las comunidades de Vida Consagrada para que busquen compartir su testimonio de comunión misionera con la gran comunidad eclesial; 
     -todo esto orientado a la renovación de las estructuras pastorales, a fin de impulsar una nueva forma de ser Iglesia: más fraterna, expresión de comunión, más participativa y más misionera27.
     Servir a la sociedad, en especial, a los pobres
     Un cuarto medio de encuentro con Jesucristo y de acción misionera es el servicio a la sociedad para que nuestros pueblos tengan la vida de Cristo y, de un modo especial, el servicio a los pobres, enfermos y afligidos28 “que reclaman nuestro compromiso y nos dan testimonio de fe, paciencia en el sufrimiento y constante lucha para seguir viviendo”29.
     Dentro de este cuarto medio para la misión, hay que destacar cuatro metas particulares: 
     -la fraternidad con los más pobre y afligidos, hermanos nuestros en quienes nos encontramos y servimos al Señor,  y la defensa de los derechos de los excluidos30, ya que allí se juega la fidelidad de la Iglesia a Jesucristo31;
     -la renovación y fortalecimiento de la pastoral social, a fin de que exprese en signos concretos la opción preferencial por los pobres y excluidos, especialmente con las personas que viven en la calle, con los migrantes, los enfermos, los adictos dependientes, los niños en situaciones de riesgo y los detenidos en las cárceles32;
     -la atención pastoral de los constructores de la sociedad, que tienen la misión de forjar estructuras justas, que estén al servicio de la dignidad de las personas y de sus familias; como asimismo de los comunicadores sociales, para que alienten el crecimiento de una cultura que sea manifestación del reinado de Dios.
     -el apoyo decidido a todas aquellas personas e instituciones que “dan testimonio de lucha por la justicia, por la paz y por el bien común, algunas veces llegando a entregar la propia vida”33.
     Los medios de la misión, en su conjunto, deben ser nuestro instrumento para lograr la gran meta: impulsar la realización de la Misión Continental de tal forma que las Iglesias del continente se pongan en estado de misión. Esto significa que la acción misionera intensiva sea tan motivadora, que asuman la misión permanente como plan pastoral.  
     Simultaneidad y signos compartidos
     Para ser “continental” se requiere la visibilización latinoamericana y caribeña de ciertos momentos de la acción misionera, es decir,  alguna simultaneidad y signos compartidos:
     el tríptico obsequiado por el Papa Benedicto XVI en Aparecida, acompañado de una sencilla catequesis sobre su simbología de fe;
     la oración propuesta por el mismo Papa para preparar la V Conferencia y aquella con que termina su Discurso Inaugural; 
     el logo utilizado en Aparecida puede seguir siendo distintivo para los misioneros y para los subsidios que se preparen para esa labor; 
     a éstos signos pueden asociarse otros actos inspirados y ojalá  simultáneos relacionados con solemnidades litúrgicas, como la Encarnación o Pentecostés, o fiestas Marianas especialmente de las advocaciones de Aparecida (12.10)  y Guadalupe (12.12).
      
     LA PEDAGOGÍA DE LA ACCIÓN MISIÓN CONTINENTAL
     5.1. Cinco aspectos de un proceso evangelizador
     En el proceso de formación de los discípulos misioneros “destacamos cinco aspectos fundamentales, que aparecen de diversa manera en cada etapa del camino, pero que se compenetran íntimamente y se alimentan entre sí”: el Encuentro con Jesucristo, la Conversión, el Discipulado, la Comunión y la Misión34.
     Esto implica:
     -conocer las búsquedas de las personas -y los pueblos- que Dios nos confía, y llevarlas a un encuentro con Jesucristo vivo,
     -que suscita una actitud de conversión,
     -y la decisión de seguir los pasos de Jesús,
     -para que, viviendo en común-unión con Cristo, como con-vocados por Él35, dentro de la comunión de la Iglesia, crezca y sea vivo un fuerte sentido de pertenencia eclesial,
     -y un proceso de formación integral, kerigmática, permanente, procesual, diversificada y comunitaria, que contemple el acompañamiento espiritual,
     -los bautizados asuman su compromiso misionero y pasen de evangelizados a evangelizadores, a fin de que el Reino de Dios se haga presente y así nuestros pueblos latinoamericanos y caribeños tengan vida en Él.
     Estas dimensiones del camino podemos explicarlas con palabras que encontramos en el mismo evangelio, y que describen el proceso de encuentro, formación y envío, de quienes reciben la vocación de ser discípulos misioneros para que los pueblos tengan vida en Cristo36:
     Todo comienza con una pregunta: “¿Qué buscan?” (Jn 1, 38). Comenta el documento de Aparecida 279 a: “Quienes serán sus discípulos ya lo buscan. Se ha de descubrir el sentido más hondo de la búsqueda, y se ha de propiciar el encuentro con Cristo que da origen a la iniciación cristiana”. (Búsqueda)
     Los discípulos, que quieren encontrarse con Cristo, le preguntan: “Maestro, ¿dónde vives?” (Jn 1. 38). Jesucristo los invita a vivir una experiencia: “Vengan y lo verán” (Jn 1, 39), “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida” (Jn 14, 6). (Encuentro)
     Encontrando a Felipe le dijo: “Sígueme”(Mt 4,19), y más tarde, junto al lago de Galilea, asombrados por la enseñanza del Maestro y por la pesca milagrosa, también Pedro, Andrés, Santiago y Juan, “dejándolo todo, le siguieron”. (Conversión y Discipulado)
     Los llamó “para que estuvieran con él” (Mc 3, 14) y “permanecieran en su amor”, formando una comunidad de discípulos, que más tarde fue conocida por su solidaridad, y por su unidad en la oración, en la fracción del pan y en la enseñanza de los apóstoles (Cfr Hechos 3, 42ss). (Comunión)
     Pero la llamada de Jesús al discipulado es inseparable de la vocación misionera. Ya en el encuentro a orillas del lago les manifiesta su propósito: “Os haré pescadores de hombres”, y cuando llama a los doce les dice explícitamente que los llama para “enviarlos a predicar” (Mc 3, 14). Y antes de ascender a los cielos, los envía “a hacer discípulos a todos los pueblos, bautizándolos ...”(Mt 28,19) . (Misión)
     Para lograr este proceso, y recuperar a personas que se han alejado “hemos de reforzar en nuestra Iglesia cuatro ejes”:
     “un encuentro personal con Jesucristo, una experiencia religiosa profunda e intensa, un anuncio kerigmático y el testimonio personal de los evangelizadores, que lleve a una conversión personal y a un cambio de vida integral”; 
     “la vivencia comunitaria [pues] nuestros fieles buscan comunidades donde sean acogidos fraternalmente … Es necesario que nuestros fieles se sientan realmente miembros de una comunidad eclesial y corresponsable en su desarrollo”;
     “una formación bíblica-doctrinal […] acentuadamente vivencial y comunitaria” que es necesaria para madurar la experiencia religiosa y se percibe como una “herramienta fundamental y necesaria en el conocimiento espiritual, personal y comunitario”;
     “el compromiso misionero de toda la comunidad… que sale al encuentro de los alejados, se interesa por su situación, a fin de reencantarlos con la Iglesia e invitarlos a volver a ella”37.
     Hay que ser concientes que sólo surgirán discípulos misioneros si en el proceso enunciado, nuestras comunidades se comprometen con la evangelización de los bautizados que no tienen conciencia de ser discípulos, acompañándolos para que puedan vivir una maduración paulatina hacia la voluntad de servicio y, así, respondan al envío que el Señor les da por medio de la Iglesia.
     En esta vivencia, la renovación de la conversión personal y pastoral de los pastores y de todos los consagrados es un elemento indispensable para que el testimonio coherente de vida sea el cimiento pedagógico fundamental.
     5.2. Caminos hacia el encuentro con Cristo
     Una auténtica propuesta de encuentro con Jesucristo debe tener en cuenta los siguientes elementos:
     Una experiencia de la presencia de Jesucristo en la vida personal y comunitaria del creyente: en la lectura meditada y eclesial de la Sagrada Escritura; en la celebración eucarística, fuente inagotable de la vocación cristiana y fuente inextinguible del compromiso misionero; en el dinamismo de una vida comunitaria, participativa y fraterna; y en el servicio a los pobres y excluidos;
     Una revalorización de la piedad popular, la cual es una “manera legítima de vivir la fe, un modo de sentirse parte de la Iglesia y una forma de ser misioneros, donde se recogen las más hondas vibraciones de la América profunda”38.
     Un fortalecimiento de la presencia cercana de María, “imagen acabada y fidelísima del seguimiento de Cristo”39, a la vez que madre y educadora de discípulos misioneros de Jesucristo40;
     Un rescate de los testigos del Evangelio en América, varones y mujeres que vivieron heroicamente su fe en un camino de santidad, junto a aquellos que derramaron su sangre en el martirio”41
     5.3. Pedagogía del encuentro y de la comunión
     Pedagogía del encuentro: La misión debe realizarse dentro del dinamismo de la pedagogía del encuentro que puede darse de persona a persona, de casa en casa, de comunidad a comunidad42. Siendo que todo pastor –lo que vale también para cada misionero- ha de reflejar al Buen  Pastor, es evidente que nuestra pastoral tiene que estar entretejida de encuentros, en la sencillez, la cordialidad, la solicitud, la escucha y el servicio a los demás. ”En este esfuerzo evangelizador, la comunidad eclesial se destaca por las iniciativas pastorales, al enviar, sobre todo entre las casas de las periferias urbanas y del interior, sus misioneros, laicos o religiosos, buscando dialogar con todos en espíritu de comprensión y de delicada caridad”43.
     Pedagogía de Comunión. Es importante realizar la misión en el continente como gran expresión de comunión. Que se manifieste la comunión con Dios en la oración unánime, implorando con María, la madre de Jesús, el Espíritu Santo, y la unidad con el Papa, entre las Conferencias Episcopales y entre las Iglesias particulares, ayudándose recíprocamente en su realización, especialmente en personal y recursos;
     “Toda Iglesia particular debe abrirse generosamente a las necesidades de las demás. La colaboración entre las Iglesias, por medio de una reciprocidad real que las prepare a dar y a recibir, es también fuente de enriquecimiento para todas y abarca varios sectores de la vida eclesial. A este respecto, es ejemplar la declaración de los Obispos en Puebla: "Finalmente, ha llegado para América Latina la hora ... de proyectarse más allá de sus propias fronteras, ad gentes. Es verdad que nosotros mismos necesitamos misioneros. Pero debemos dar desde nuestra pobreza… La misión de la Iglesia es más vasta que la "comunión entre las Iglesias": ésta, además de la ayuda para la nueva evangelización, debe tener sobre todo una orientación con miras a la especifica índole misionera."44. 
     5.4. La misión, tarea de todos y para todos
     Agentes pastorales y evangelizadores
     La realización de la misión “requerirá la decidida colaboración de las Conferencias Episcopales y de cada diócesis en particular”45.
     El Obispo es el primer responsable de la misión en cada Iglesia particular y es quien debe convocar a todas las fuerzas vivas de la comunidad para este gran empeño misionero: “sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos que se prodigan, muchas veces con inmensas dificultades, para la difusión de la verdad evangélica”46. 
     “Esta firme decisión misionera debe impregnar todas las estructuras eclesiales y todos los planes pastorales de diócesis, parroquias, comunidades religiosas, movimientos y de cualquier institución de la Iglesia. Ninguna comunidad debe excusarse de entrar decididamente, con todas sus fuerzas, en los procesos constantes de renovación misionera, y de abandonar las estructuras caducas que ya no favorezcan la transmisión de la fe”47. 
     Para los Ministros Ordenados es un gran momento de gracia que les pide renovar la comunión de los Presbíteros y Diáconos con el Obispo y de ellos entre sí. Así como el entusiasmo y la entrega al servicio del evangelio. Ellos son los portadores primeros de todo este impulso misionero y habría que sensibilizarlos especialmente en el espíritu y conversión pastoral de Aparecida.
     “La renovación de la parroquia exige actitudes nuevas en los párrocos y en los sacerdotes que están al servicio de ella. La primera exigencia es que el párroco sea un auténtico discípulo de Jesucristo, porque sólo un sacerdote enamorado del Señor puede renovar una parroquia. Pero, al mismo tiempo, debe ser un ardoroso misionero que vive el constante anhelo de buscar a los alejados y no se contenta con la simple administración” (DA 201).
     El papel privilegiado de los laicos
     Cualquier esfuerzo misionero exige, de manera particular, la participación activa y comprometida de los fieles laicos en todas las etapas del proceso. “Hoy, toda la Iglesia en América Latina y El Caribe quiere ponerse en estado de misión. La evangelización del Continente, nos decía el papa Juan Pablo II, no puede realizarse hoy sin la colaboración de los fieles laicos48. Ellos han de ser parte activa y creativa en la elaboración y ejecución de proyectos pastorales a favor de la comunidad. Esto exige, de parte de los pastores, una mayor apertura de mentalidad para que entiendan y acojan el “ser” y el “hacer” del laico en la Iglesia, quien, por su bautismo y su confirmación, es discípulo y misionero de Jesucristo. En otras palabras, es necesario que el laico sea tenido muy en cuenta con un espíritu de comunión y participación”49.
     La Misión Continental debe tener especial penetración en los sectores culturales, políticos y de dirigentes sociales y económicos que identifican a nuestra sociedad globalizada. Para que esto sea posible, debemos reafirmar vigorosamente la misión peculiar y específica del laico en el mundo secular50, evitando la tentación de motivar a los laicos más comprometidos con su fe, tan sólo a involucrarse en los servicios que necesita la comunidad eclesial para formarse, sostenerse y crecer.
     La misión inestimable de la Vida Consagrada
     Para los miembros de los Institutos de Vida Consagrada, varones y mujeres que están llamados a dar un testimonio convincente de la alegría de ser pertenencia de Dios como discípulos y misioneros de Cristo, y de prodigarse generosamente al servicio de sus hijos, especialmente de los más marginados, y de manifestar en la Iglesia la multiplicidad de los dones carismáticos del Espíritu Santo, su participación en la Misión Continental, como grandes colaboradores de los Pastores, contribuirá fuertemente al despertar misionero de América Latina y del Caribe.
     Interlocutores y destinatarios
     Los destinatarios (o “interlocutores”) de la misión somos todos, comenzando por los discípulos misioneros que animan el proceso evangelizador, pero especialmente debe dirigirse a los pobres, a los que sufren y a los alejados51, e impulsar a los constructores de la sociedad a su misión cristiana de transformarla. 
     Llegar hasta los más alejados debe ser siempre uno de los objetivos de la dimensión misionera de la Iglesia, utilizando los medios adecuados a cada situación. “No podemos quedarnos tranquilos en espera pasiva en nuestros templos, sino urge acudir en todas las direcciones para proclamar que el mal y la muerte no tienen la última palabra, que el amor es más fuerte, que hemos sido liberados y salvados por la victoria pascual del Señor de la historia, que Él nos convoca en Iglesia, y que quiere multiplicar el número de sus discípulos y misioneros en la construcción de su Reino en América Latina. Somos testigos y misioneros: en las grandes ciudades y campos, en las montañas y selvas de nuestra América, en todos los ambientes de la convivencia social, en los más diversos “areópagos” de la vida pública de las naciones, en las situaciones extremas de la existencia, asumiendo ad gentes nuestra solicitud por la misión universal de la Iglesia”52.  
     RECURSOS PARA LA MISIÓN
     Convocación comunitaria
     La parroquia sigue siendo una referencia fundamental en el proceso evangelizador, con sus comunidades eclesiales de base, movimientos y grupos apostólicos. La misión está llamada a ser un dinamismo permanente de gran importancia para que la parroquia se haga “parroquia misionera”.
     La misión exige una convocatoria a los discípulos misioneros y a las comunidades eclesiales. En la misión se debe aprovechar el potencial educativo de la Iglesia, a través de sus escuelas e institutos de formación, valorando el dinamismo misionero de los miembros de la comunidad educativa. 
     Un fenómeno importante de nuestro tiempo es la aparición y difusión de diversas formas de voluntariado misionero53, conformado en buena parte por jóvenes, quienes están dispuestos a dar tiempo y talento para la misión. Mención especial merecen los grupos y asociaciones de niños misioneros, pues esto crea una dinámica especial en las familias. Por otra parte, se considera importante la labor de los emigrantes como discípulos misioneros, quienes “están llamados a ser una nueva semilla de evangelización, a ejemplo de tantos emigrantes y misioneros que trajeron la fe cristiana a nuestra América”54. 
     Formación de misioneros
     Aparecida asumió una “clara y decidida opción por la formación de los miembros de nuestras comunidades, en bien de todos los bautizados, cualquiera sea la función que desarrollen en la Iglesia”55.
     La formación debe estar impregnada de espiritualidad misionera,  que es impulso del Espíritu que “motiva todas las áreas de la existencia, penetra y configura la vocación específica de cada uno. Así, se forma y desarrolla la espiritualidad propia de presbíteros, de religiosos y religiosas, de padres de familia, de empresarios, de catequistas, etc. Cada una de las vocaciones tiene un modo concreto y distintivo de vivir la espiritualidad, que da profundidad y entusiasmo al ejercicio concreto de sus tareas. Así, la vida en el Espíritu no nos cierra en una intimidad cómoda, sino que nos convierte en personas generosas y creativas, felices en el anuncio y el servicio misionero. Nos vuelve comprometidos con los reclamos de la realidad y capaces de encontrarle un profundo significado a todo lo que nos toca hacer por la Iglesia y por el mundo”56. El Espíritu entreteje vínculos de comunión entre los diversas vocaciones para que realicen la única misión como miembros complementarios de un solo Cuerpo.
     Signos y gestos de cercanía y dignificación de los más pobres
     “Por eso, no puede separarse de la solidaridad con los necesitados y de su promoción humana integral: “Pero si las personas encontradas están en una situación de pobreza – nos dice aún el Papa –, es necesario ayudarlas, como hacían las primeras comunidades cristianas, practicando la solidaridad, para que se sientan amadas de verdad. El pueblo pobre de las periferias urbanas o del campo necesita sentir la proximidad de la Iglesia, sea en el socorro de sus necesidades más urgentes, como también en la defensa de sus derechos y en la promoción común de una sociedad fundamentada en la justicia y en la paz. Los pobres son los destinatarios privilegiados del Evangelio y un Obispo, modelado según la imagen del Buen Pastor, debe estar particularmente atento en ofrecer el divino bálsamo de la fe, sin descuidar el ‘pan material’”57.
     La evangelización, como acción privilegiada hacia los pobres, debemos vivirla teniendo presente que los más humildes nos evangelizan.  
     CRITERIOS PARA LA MISION
     Conversión personal y pastoral
     La misión exige una indispensable conversión pastoral, tanto de las personas como de las mismas estructuras de la Iglesia. Se deben reconocer las estructuras caducas y buscar las nuevas formas que exigen los cambios. “La conversión pastoral de nuestras comunidades exige que se pase de una pastoral de mera conservación a una pastoral decididamente misionera. Así será posible que “el único programa del Evangelio siga introduciéndose en la historia de cada comunidad eclesial”58 con nuevo ardor misionero, haciendo que la Iglesia se manifieste como una madre que sale al encuentro, una casa acogedora, una escuela permanente de comunión misionera”59.
     Atención a los signos culturales: inculturación y presencia en nuevos aerópagos. 
     Hay que tener en cuenta la compleja y variada realidad de nuestro continente, como es el caso de las megápolis, los ambientes suburbanos y de las grandes periferias, como asimismo de los ambientes campesinos, mineros y marítimos, sin olvidar los hospitales, los centros de rehabilitación y las cárceles, lo mismo que las peculiaridades de las Iglesias en las diversas regiones. La misión, siendo única, deberá ser al mismo tiempo diversa. Por eso, es necesario estar atentos a los signos culturales de la época, de tal manera que las nuevas expresiones y valores se enriquezcan con las buenas noticias del Evangelio de Jesucristo, logrando, “unir más la fe con la vida y contribuyendo así a una catolicidad más plena, no solo geográfica, sino también cultural”60.
     En el contexto de la acción pastoral normal
     La realización de una misión continental debe darle dinamismo a los planes pastorales vigentes, renovando las estructuras que sean necesarias. “Esta firme decisión misionera debe impregnar todas las estructuras eclesiales y todos los planes pastorales de diócesis, parroquias, comunidades religiosas, movimientos, y de cualquier institución de la Iglesia. Ninguna comunidad debe excusarse de entrar decididamente, con todas sus fuerzas, en los procesos constantes de renovación misionera, de abandonar las estructuras caducas que ya no favorezcan la transmisión de la fe”61.
     “No resistiría a los embates del tiempo una fe católica reducida a bagaje, a elenco de algunas normas y prohibiciones, a prácticas de devoción fragmentadas, a adhesiones selectivas y parciales de las verdades de la fe, a una participación ocasional en algunos sacramentos, a la repetición de principios doctrinales, a moralismos blandos o crispados que no convierten la vida de los bautizados. Nuestra mayor amenaza “es el gris pragmatismo de la vida cotidiana de la Iglesia en el cual aparentemente todo procede con normalidad, pero en realidad la fe se va desgastando y degenerando en mezquindad”.
     A todos nos toca recomenzar desde Cristo, reconociendo que no se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientación decisiva”62.     
     Con nuevos lenguajes: comunicación
     En la misión es necesario tener muy en cuenta la cultura actual, la cual “debe ser conocida, evaluada y en cierto sentido asumida por la Iglesia, con un lenguaje comprendido por nuestros contemporáneos. Solamente así la fe cristiana podrá aparecer como realidad pertinente y significativa de salvación. Pero, esta misma fe deberá engendrar modelos culturales alternativos para la sociedad actual”63. Esto ayudará a “comunicar los valores evangélicos de manera positiva y propositiva. Son muchos los que se dicen descontentos, no tanto con el contenido de la doctrina de la Iglesia, sino con la forma como ésta es presentada”64 y vivida.
     En la misión hay que “optimizar el uso de los medios de comunicación católicos, haciéndolos más actuantes y eficaces, sea para la comunicación de la fe, sea para el diálogo entre la Iglesia y la sociedad”65.
     Será  muy importante hacer presente el anuncio misionero en los medios de comunicación en general, así como en los espacios virtuales, cada vez más frecuentados por las nuevas generaciones. Así como en radio y televisión ya existen experiencias de programas educativos en la fe, también un portal interactivo puede ser una opción útil en el desarrollo de la misión. 
     LUGARES de COMUNION
     Las Conferencias Episcopales como espacios de comunión entre las Iglesias locales necesitan reavivar su identidad y misión, para apoyar especialmente a las Iglesias con menores recursos, motivando la generosidad y apertura.
     Cada Diócesis necesita robustecer su conciencia misionera, saliendo al encuentro de quienes aún no creen en Cristo en el ámbito de su propio territorio y responder adecuadamente a los grandes problemas de la sociedad en la cual está inserta. Pero también, con espíritu materno, está llamada a salir en búsqueda de todos los bautizados que no participan en la vida de las comunidades cristianas66.
     En la diócesis, el eje central deberá ser un proyecto orgánico de formación, aprobado por el Obispo y elaborado con los organismos diocesanos competentes, teniendo en cuenta todas las fuerzas vivas de la Iglesia particular… Se requieren, también, equipos de formación convenientemente preparados que aseguren la eficacia del proceso mismo y que acompañen a las personas con pedagogías dinámicas, activas y abiertas67.
     La parroquia ha de ser el lugar donde se asegure la iniciación cristiana y tendrá como tareas irrenunciables: iniciar en la vida cristiana a los adultos bautizados y no suficientemente evangelizados; educar en la fe a los niños bautizados en un proceso que los lleve a completar su iniciación cristiana; iniciar a los no bautizados que, habiendo escuchado el kerygma, quieren abrazar la fe. En esta tarea, el estudio y la asimilación del Ritual de Iniciación Cristiana de Adultos es una referencia necesaria y un apoyo seguro68.
     Los mejores esfuerzos de las parroquias, en este inicio del tercer milenio, deben estar en la convocatoria y en la formación de laicos misioneros69.
     La renovación de las parroquias, al inicio del tercer milenio, exige reformular sus estructuras, para que sea una red de comunidades y grupos, capaces de articularse logrando que sus miembros se sientan y sean realmente discípulos y misioneros de Jesucristo en comunión70.
     La renovación misionera de las parroquias se impone tanto en la evangelización de las grandes ciudades como del mundo rural de nuestro continente, que nos está exigiendo imaginación y creatividad para llegar a las multitudes que anhelan el Evangelio de Jesucristo. Particularmente, en el mundo urbano, se plantea la creación de nuevas estructuras pastorales, puesto que muchas de ellas nacieron en otras épocas para responder a las necesidades del ámbito rural71.
     Señalamos que es preciso reanimar los procesos de formación de pequeñas comunidades en el Continente, pues en ellas tenemos una fuente segura de vocaciones al sacerdocio, a la vida religiosa, y a la vida laical con especial dedicación al apostolado. A través de las pequeñas comunidades, también se podría llegar a los alejados, a los indiferentes y a los que alimentan descontento o resentimientos frente a la Iglesia72.
     En la vida y la acción evangelizadora de la Iglesia, constatamos que, en el mundo moderno, debemos responder a nuevas situaciones y necesidades. La parroquia no llega a muchos ambientes en las megápolis. En este contexto, los movimientos y nuevas comunidades son un don de Dios para nuestro tiempo, acogen a muchas personas alejadas para que puedan tener una experiencia de encuentro vital con Jesucristo y, así, recuperen su identidad bautismal y su activa participación en la vida de la Iglesia. En ellos, “podemos ver la multiforme presencia y acción santificadora del Espíritu”73.
     La opción por la Misión Continental y su finalidad de impulsar la misión permanente, otorga a los organismos e institutos misioneros una responsabilidad particularmente importante para dinamizar su labor habitual y ofrecer apoyo subsidiario a los diferentes niveles eclesiales.
     Invocación final
     Ponemos este proyecto en manos de Nuestra Señora, bajo sus advocaciones de Aparecida y de Guadalupe, conscientes de que quien le abrió el camino al Evangelio en nuestro Continente será quien inspire, ayude y proteja nuestro proyecto misionero. Ella no es sólo la primera discípula y misionera del Evangelio sino aquella que, con un corazón inmensamente materno, goza más que nadie cuando su Hijo es conocido y amado, y le va traspasando a sus nuevos hijos con el “he aquí a tu hijo” característico de su Hora pascual.        

lunes, 16 de julio de 2012

Nuevos Párrocos en dos Parroquias de Zárate, Visita del Obispo al Hogar San Camilo, en Areco.


Pbro. Adrian Lázaro, en "María de Nazaret"
El Sr. Obispo presentó en su nuevo ministerio y puso en posesión al Pbro. Adrián Lázaro en la parroquia de “María de Nazaret” de Zárate, del barrio de “Villa Fox”, en una celebración con iglesia colmada entre feligreses del lugar, amigos del nuevo pastor (de Zárate, de Baradero, de Campana, de Presidente Derqui y otras localidades) con una numerosa participación del clero, en número de 25, diáconos permanentes, y seminaristas del Seminario “San Pedro y San Pablo”. Entre los sacerdotes se encontraban el párroco saliente, Pbro. Mario Medina, el nuevo párroco de Santa Florentina (catedral) Mons. Ariel Pérez, el vicario, Mons. Edgardo Galuppo, el provicario y rector, Mons. Santiago Herrera, el vicerrector del Seminario, Pbro. Hugo Lovatto, el prefecto de la vida común, Pbro. Fernando Fusari, el decano de Pilar, Pbro. Oscar Iglesias, el Pbro. Fernando Crevatin, delegado de catequesis, el P. Eduardo Mussato, y numerosos otros. 

La comunidad católica se mostró muy emocionada, despidió con palabras conmovedoras al p. Mario Medina y recibió con palabras de agradecimiento y esperanza al P. Adrián, quien fue acompañado también por su familia, papá, mamá, hermano, cuñada y sobrinos, y con una notable asistencia de juventud, de las distintas parroquias de la diócesis. Al término de la celebración se tuvo un ágape fraterno en el salón parroquial, con discursos, cantos del coro, palabras de agradecimiento, entrega de regalos y convivencia fraterna.

Pbro Mario Medina en Nuestra Sra. del Carmen

Por la tarde, el día domingo obispo se dirigió nuevamente a Zárate, a la parroquia de Nuestra Señora del Carmen, que festejó las fiestas patronales, adelantadas al domingo. A las 15.30 se inició la procesión, nutrida, pese al frío y viento, con el acompañamiento de la histórica, valiosa y bellísima imagen auténtica de Nuestra Señora, y a las 16 comenzó la Santa Misa, en la que el Obispo puso en posesión al Padre Medina como nuevo cura párroco de Nuestra Señora del Carmen. Como se sabe, Mons. Ariel Pérez asumió como cura párroco de la iglesia catedral, el Pbro. Eduardo Mussato como representante legal del colegio “Inmaculada Concepción”, a la espera de su próxima parroquia, mientras presta su servicio sacerdotal en Presidente Derqui, y el Pbro. Adrián Lázaro ya es administrador parroquial de María de Nazaret. También numerosos sacerdotes se hicieron presentes en la Eucaristía, tales como Mons. Edgardo Galuppo, Mons. Santiago Herrera, Mons. Osvaldo Montferrand, el  Pbro. Nicolás Guidi, el P. Mussato, el P. Lázaro, el P. Fernando Fusari, el P. Javier Portillo (nuevo cura párroco de Lima, Zárate), dos sacerdotes de la diócesis de Gualeguaychú, y otros, junto con diáconos permanentes, religiosos, religiosas y numerosos fieles, entre los cuales la mamá y el sobrino del nuevo párroco, amigos de Campana, de Zárate y de diversos lugares de la diócesis.

Al término de la misa se anunció también la futura ordenación diaconal de Alberto Evangelista, natural de Zárate, el 28 de julio, en la iglesia parroquial de Nuestra Señora del Carmen. 


PARA LA FESTIVIDAD DE SAN CAMILO DE LELIS, EL DOMINGO 15. VISITA PASTORAL AL HOGAR DE DISCAPACITADOS PROFUNDOS EN VAGUES (partido de San Antonio de Areco)
Como todos los años, nuestro Obispo Mons. Oscar asistió al Hogar de los Padres Camilos, en Vagues (San Antonio de Areco) para la festividad de San Camilo de Lelis, patrono del instituto religioso y del lugar. Asistió acompañado del Rev. Diác. (permanente) Pedro Domingo Bruno, delegado diocesano para la pastoral de la salud. Se hizo presente para la visita el Sr. Intendente municipal, Francisco Durañona, quien permaneció para la misa. En la eucaristía concelebraron con el Obispo el Padre Provincial, Martín, el P. Amado y Mons. Amondaráin.  El Obispo hizo alusión en la homilía al carisma de San Camilo de Lelis, al amor hecho carne en el servicio a los más necesitados y a los enfermos, y también a las especiales “capacidades” de amor y afecto, de sensibilidad y sintonía espiritual con que cuentan las personas llamadas “discapacitadas”, en especial las “profundas”. Señaló también Mons. Oscar Sarlinga que, “en un sentido, “todos” –dijo- con todas nuestras capacidades que Dios nos dio, padecemos también algún tipo de dis-capacidad, más no sea, por ejemplo, las de tipo existencial, cierto sentido de desorientación, el debilitamiento del espíritu de amor o de la capacidad de perdonar, de volver a empezar. Recomendó vivamente ver el sentido profundo de la vida, pues siempre hay un sentido, y explicó lo fundamental de la enseñanza de Viktor Frankl en “El hombre en busca de sentido” y en “El hombre doliente”, aunque dijo que es la fuerza del cristianismo la que nos da plenitud. Distinguió también la pura “resistencia”, del espíritu de resiliencia”, y en especial de lo que podemos llamar “resiliencia espiritual”
Los Padres Camilos (en número de dos) se encuentran ayudados por numerosos laicos colaboradores, ya profesionales, ya voluntarios de la obra que allí se realiza (y que es un centro irradiador para la región) y expresó el deseo que en un futuro próximo pudieran realizar una experiencia pastoral en ese lugar también algunos de los seminaristas de la diócesis. En Argentina, los cuatro primeros Religiosos Camilos llegaron el 19 de octubre de 1931.  Desde un principio su misión fue prioritaria-mente en el ámbito hospitalario, al servicio de los enfermos, como respuesta al Mandato Evangélico: "Curen a los enfermos" y a su carisma específico. También atendieron otras tareas pastorales como la dirección de la parroquia de Santa Inés hasta el año 1972 y las de otros institutos benéficos.  Estuvieron presentes, con gran dedicación, en los Hospitales Alvear, Durand, Sanatorio San Cami-lo, que integra la Clínica Médico-quirúrgica y el Ho-gar Pensionado, posteriormente Escuela de Enfermería, y en el Ramos Mejía; todos de la Capital Federal. En el "Salas Coba" de Rutina y, posteriormente, en los Centros antituberculosos de Bialet Massé, provincia de Córdoba, en donde se creó un Centró Vocacional en 1943. Más tarde, en 1957, se inicia-ron las obras de un nuevo Postulantado - Seminario Menor - en la localidad de Vagues de San Antonio de Areco, en donde, a partir de entonces, ejercen el servicio religioso en todos sus centros asistenciales.  En la actualidad están presentes en las áreas de la Pastoral Hospitalaria, de la animación de la Pastoral de la Salud nacional, de Movimientos de Enfermos y Familia Camiliana. Dirigen y atienden el Hogar San Camilo para Discapacitados, en Vagues, provincia de Buenos Aires, que recibe a pacientes de ambos sexos con daño cerebral no recuperable y discapacitados físicos severos, carentes de recursos económicos.gran amor y profesionalidad son cuidados 90 chicos y chicas con discapacidad profunda, de distintas edades. A su situación, en general bastante humilde, se une la deficiencia motora en distintos grados que sufren, la mayoría en grado severo. Este hogar es un punto de referencia, por su forma de cuidar y de trabajar con las personas con discapacidad. Es también un hogar modelo, que necesita del apoyo y la ayuda económica de todos para seguir prestando el servicio a estos jóvenes.
Datos:
·  Hogar San Camilo para discapacitados.
(2764) Vagues, San Antonio de Areco - Buenos Aires.
Tel.: 02326-453438
Fax: 02326-492198

jueves, 12 de julio de 2012

Santa Florentina, Fiestas Patronales y Nuevo Párroco



Santa Florentina forma parte de la tradición campanense desde sus comienzos. Y es que los propios fundadores de la ciudad, Luis y Eduardo Costa, donan el terreno en que se construiría el templo poniendo como condición que se dedique a la Santa sevillana, en honor a su madre, Florentina Ituarte de Costa.
La Festividad figura en el Santoral Español el 20 de Junio, pero al observar la coincidencia con el Día de la Bandera, y la cercanía con el Aniversario de la Ciudad, se pide a la Santa Sede el traslado de la Celebración al 6 de Julio, que es concedida al entonces Párroco, el Padre Roza.
Al ser consagrado Mons. Espósito como primer Obispo de estas tierras, el Templo se convierte en la única Catedral del mundo dedicada a Santa Florentina.
Y es justamente en este templo que el 8 de Julio pasado, en la ceremonia en la que se recordó a la Santa Patrona, Mons. Oscar Sarlinga puso en posesión al Nuevo Cura Párroco de la Catedral Santa Florentina, Mons. Ariel Pérez. Con la Iglesia Catedral colmada de fieles, tanto de las diferentes comunidades de Campana como de Zárate (Mons. Pérez fue siete años y medio Párroco de Nuestra Señora del Carmen, de esa ciudad), asi como de diferentes lugares de la Diócesis, de los Seminaristas del Seminario San Pedro y San Pablo en su totalidad, y de varios sacerdotes, a quienes Monseñor Oscar se dirigió especialmente y de manera particular en su homilía.
Este cambio de Párroco forma parte de una serie de cambios programados para estos días, que comenzaron en las comunidades de San Isidro Labrador, en Lima y San Luis Gonzaga, en Manzanares, y continuarán este fin de semana en María de Nazaret y Ntra. Sra. Del Carmen, ambas de la ciudad de Zárate.

domingo, 1 de julio de 2012

Fwd: Noticias y Actividades de la Parroquia Nuestra Señora de la Paz y San Francisco (Barrio San Jorge/Carabassa, Pilar)

Comparto las actividades que se realizan en la recientemente creada Parroquia Nuestra Señora de la Paz y San Francisco, de Pilar.

ACTIVIDADES EN CARITAS PARROQUIAL:

Caritas San Francisco de Asís, Pilar.JPG

En la Colecta Anual de Caritas Nacional, se ha recaudado $ 22.963,30, de los cuales 2/3 se han entregado a Caritas Diocesana. La 3ra parte, se destinará a la construcción de los salones parroquiales.
CARITAS AREA JOVENES: Un grupo de Jóvenes, viendo la necesidad de ayudar a familias de bajos recursos a poder tener una familia, está trabajando en el proyecto "Un Hogar Por Cristo, con Él, y en Él".
CARITAS AREA PRE-JUVENILES: Para fomentar y generar la comunión e integración de la comunidad, este grupo de Pre-Juveniles trabaja en el Proyecto "Festejando con Jesús", festejando una vez por mes los cumpleaños de los chicos de catequesis de San Francisco de Asis.
CARITAS AREA FERIA AMERICANA: La Feria Americana ofrece ropa y demás objetos a un precio accesible, con el objetivo de recaudar fondos para los salones parroquiales y demás necesidades de la comunidad. Funciona los Miércoles de 12 a 16hs, en la Sede Parroquial del Barrio San Jorge/Carabassa.
CARITAS AREA ADICCIONES:Dos operadores terapéuticos atienden y asisten a familiares de personas con problemas de adicciones. Jueves en la Sede Parroquial del Barrio San Jorge/Carabassa.
CARITAS ATENCION A CHICOS Y JOVENES EN RIESGO:Se dictan, en la Sede Parroquial del Barrio San Jorge/Carabassa, clases de Taekwondo, generando un espacio para chicos y jóvenes en riesgo. Sábados, 15hs.
Novedades de la obra de los salones Parroquiales: Se ha terminado la primera etapa de la construcción de los salones parroquiales, de la Iglesia San Francisco de Asis. Esta primera etapa consistía en concluir la realización de la losa. Ahora, se trabaja reuniendo recursos necesarios para iniciar la segunda etapa, que consiste en colocar los cerramientos y divisiones de la planta baja. La comunidad reza y trabaja para pronto iniciarla.

CURSOS Y CATEQUESIS
Catequesis en San Francisco de Asís, Pilar.JPGCurso de catequesis bíblica en Ntra. Sra. de la Paz y San Francisco de Asís.JPG

 El Cura Párroco, P. Gabriel, realiza un curso de Formación Espiritual, en el cual se comparten diversos temas referidos a la espiritualidad cristiana, en la Misa de 19:00hs, los primeros viernes de mes, en San Francisco. Asi mismo, el párroco también dirige un curso de formación bíblica, para generar un lugar de encuentro en torno a la Palabra de Dios, buscando conocer más sobre una de las fuentes de la revelación, de la cual de se nutre nuestra fe. En la Sede Parroquial de Barrio San Jorge/Carabassa, los Miércoles a las 20:00hs.
CATEQUESIS DE ADULTOS Y JOVENES: Los jóvenes y adultos de la comunidad se preparan para recibir los Sacramentos de Iniciación Cristiana en la Iglesia San Franciso de Asis, los días Lunes a las 18:00hs.

CURSO DE CATEQUESIS FAMILIAR Y FORMACION PERMANENTE
Para acompañar la catequesis familiar y fomentar la formación permanente, los padres de Catequesis y los agentes de pastoral se reúnen los últimos sábados de mes, a las 16hs, en San Francisco.

GRUPO JUVENIL PARROQUIAL
Jóvenes en Caritas Ntra. Sra. de la Paz y San Francisco de Asís.JPG

 Nacido de la Misión Joven (realizada por los jóvenes de la Catedral Santa Florentina) de enero de 2012, el Grupo de Jóvenes se reúnen el 1er y el 3er sábado de cada mes, a las 16:30hs, en la Iglesia San Francisco de Asís.

GRUPO SCOUT PARROQUIAL NUESTRA SEÑORA DE LA PAZ
 A Partir del sábado 23 de junio, inciaron las actividades del Grupo Scout Parroquial Nuestra Señora de la Paz. Al momento participan 20 niños de la comunidad, acompañados de sus padres.  Se reúnen los días sábados de 15:00hs a 17:00hs, en la Iglesia San Francisco de Asis, sede parroquial, siendo el Jefe Scout el Sr. Juan Carlos Ibáñez. Por cualquier consulta comunicarse con él al tel. (0230) 154550950 // (0230)422-638

CORO PARROQUIAL
Coro parroquial Ntra. Sra. de la Paz y San Francisco de Asís.JPG
 Dirigido por el Prof. Alfredo Cuatrín, el coro parroquial se reúne en San Francisco los lunes a las 19hs.

ADORACION AL SANTISIMO
Adoración al Ssmo. Iglesia de Ntra. Sra. de la Paz, Pilar..JPGAdoración Pquia. Ntra. Sra. de la Paz y San Francisco de Asís.JPG
 Siguiendo las enseñanza de la Exhortación Apostólica Pos-sinodal, "Sacramentum Caritatis", del Santo Padre Benedicto XVI:Alimento de la verdad: 2. En el Sacramento del altar, el Señor viene al encuentro del hombre, creado a imagen y semejanza de Dios (cf. Gn 1,27), acompañándole en su camino. En efecto, en este Sacramento el Señor se hace comida para el hombre hambriento de verdad y libertad. Puesto que sólo la verdad nos hace auténticamente libres (cf. Jn 8,36), Cristo se convierte para nosotros en alimento de la Verdad. San Agustín, con un penetrante conocimiento de la realidad humana, puso de relieve cómo el hombre se mueve espontáneamente, y no por coacción, cuando se encuentra ante algo que lo atrae y le despierta el deseo. Así pues, al preguntarse sobre lo que puede mover al hombre por encima de todo y en lo más íntimo, el santo obispo exclama: « ¿Ama algo el alma con más ardor que la verdad? ».[2] En efecto, todo hombre lleva en sí mismo el deseo indeleble de la verdad última y definitiva. Por eso, el Señor Jesús, « el camino, la verdad y la vida » (Jn 14,6), se dirige al corazón anhelante del hombre, que se siente peregrino y sediento, al corazón que suspira por la fuente de la vida, al corazón que mendiga la Verdad. En efecto, Jesucristo es la Verdad en Persona, que atrae el mundo hacia sí. « Jesús es la estrella polar de la libertad humana: sin él pierde su orientación, puesto que sin el conocimiento de la verdad, la libertad se desnaturaliza, se aísla y se reduce a arbitrio estéril. Con él, la libertad se reencuentra ».[3] En particular, Jesús nos enseña en el sacramento de la Eucaristía la verdad del amor, que es la esencia misma de Dios. Ésta es la verdad evangélica que interesa a cada hombre y a todo el hombre. Por eso la Iglesia, cuyo centro vital es la Eucaristía, se compromete constantemente a anunciar a todos, « a tiempo y a destiempo » (2 Tm 4,2) que Dios es amor.[4] Precisamente porque Cristo se ha hecho por nosotros alimento de la Verdad, la Iglesia se dirige al hombre, invitándolo a acoger libremente el don de Dios.

Es por esto que los Miércoles a las 19:30hs (San Francisco) y los Jueves de 6hs a 23hs (Ntra. Sra de la Paz) se realiza Adoración al Santísimo.


Noticias y Actividades de la Parroquia Nuestra Señora de la Paz y San Francisco (Barrio San Jorge/Carabassa, Pilar)

Comparto las actividades que se realizan en la recientemente creada Parroquia Nuestra Señora de la Paz y San Francisco, de Pilar.

ACTIVIDADES EN CARITAS PARROQUIAL:

Caritas San Francisco de Asís, Pilar.JPG

En la Colecta Anual de Caritas Nacional, se ha recaudado $ 22.963,30, de los cuales 2/3 se han entregado a Caritas Diocesana. La 3ra parte, se destinará a la construcción de los salones parroquiales.
CARITAS AREA JOVENES: Un grupo de Jóvenes, viendo la necesidad de ayudar a familias de bajos recursos a poder tener una familia, está trabajando en el proyecto "Un Hogar Por Cristo, con Él, y en Él".
CARITAS AREA PRE-JUVENILES: Para fomentar y generar la comunión e integración de la comunidad, este grupo de Pre-Juveniles trabaja en el Proyecto "Festejando con Jesús", festejando una vez por mes los cumpleaños de los chicos de catequesis de San Francisco de Asis.
CARITAS AREA FERIA AMERICANA: La Feria Americana ofrece ropa y demás objetos a un precio accesible, con el objetivo de recaudar fondos para los salones parroquiales y demás necesidades de la comunidad. Funciona los Miércoles de 12 a 16hs, en la Sede Parroquial del Barrio San Jorge/Carabassa.
CARITAS AREA ADICCIONES:Dos operadores terapéuticos atienden y asisten a familiares de personas con problemas de adicciones. Jueves en la Sede Parroquial del Barrio San Jorge/Carabassa.
CARITAS ATENCION A CHICOS Y JOVENES EN RIESGO:Se dictan, en la Sede Parroquial del Barrio San Jorge/Carabassa, clases de Taekwondo, generando un espacio para chicos y jóvenes en riesgo. Sábados, 15hs.
Novedades de la obra de los salones Parroquiales: Se ha terminado la primera etapa de la construcción de los salones parroquiales, de la Iglesia San Francisco de Asis. Esta primera etapa consistía en concluir la realización de la losa. Ahora, se trabaja reuniendo recursos necesarios para iniciar la segunda etapa, que consiste en colocar los cerramientos y divisiones de la planta baja. La comunidad reza y trabaja para pronto iniciarla.

CURSOS Y CATEQUESIS
Catequesis en San Francisco de Asís, Pilar.JPGCurso de catequesis bíblica en Ntra. Sra. de la Paz y San Francisco de Asís.JPG

 El Cura Párroco, P. Gabriel, realiza un curso de Formación Espiritual, en el cual se comparten diversos temas referidos a la espiritualidad cristiana, en la Misa de 19:00hs, los primeros viernes de mes, en San Francisco. Asi mismo, el párroco también dirige un curso de formación bíblica, para generar un lugar de encuentro en torno a la Palabra de Dios, buscando conocer más sobre una de las fuentes de la revelación, de la cual de se nutre nuestra fe. En la Sede Parroquial de Barrio San Jorge/Carabassa, los Miércoles a las 20:00hs.
CATEQUESIS DE ADULTOS Y JOVENES: Los jóvenes y adultos de la comunidad se preparan para recibir los Sacramentos de Iniciación Cristiana en la Iglesia San Franciso de Asis, los días Lunes a las 18:00hs.

CURSO DE CATEQUESIS FAMILIAR Y FORMACION PERMANENTE
Para acompañar la catequesis familiar y fomentar la formación permanente, los padres de Catequesis y los agentes de pastoral se reúnen los últimos sábados de mes, a las 16hs, en San Francisco.

GRUPO JUVENIL PARROQUIAL
Jóvenes en Caritas Ntra. Sra. de la Paz y San Francisco de Asís.JPG

 Nacido de la Misión Joven (realizada por los jóvenes de la Catedral Santa Florentina) de enero de 2012, el Grupo de Jóvenes se reúnen el 1er y el 3er sábado de cada mes, a las 16:30hs, en la Iglesia San Francisco de Asís.

GRUPO SCOUT PARROQUIAL NUESTRA SEÑORA DE LA PAZ
 A Partir del sábado 23 de junio, inciaron las actividades del Grupo Scout Parroquial Nuestra Señora de la Paz. Al momento participan 20 niños de la comunidad, acompañados de sus padres.  Se reúnen los días sábados de 15:00hs a 17:00hs, en la Iglesia San Francisco de Asis, sede parroquial, siendo el Jefe Scout el Sr. Juan Carlos Ibáñez. Por cualquier consulta comunicarse con él al tel. (0230) 154550950 // (0230)422-638

CORO PARROQUIAL
Coro parroquial Ntra. Sra. de la Paz y San Francisco de Asís.JPG
 Dirigido por el Prof. Alfredo Cuatrín, el coro parroquial se reúne en San Francisco los lunes a las 19hs.

ADORACION AL SANTISIMO
Adoración al Ssmo. Iglesia de Ntra. Sra. de la Paz, Pilar..JPGAdoración Pquia. Ntra. Sra. de la Paz y San Francisco de Asís.JPG
 Siguiendo las enseñanza de la Exhortación Apostólica Pos-sinodal, "Sacramentum Caritatis", del Santo Padre Benedicto XVI:Alimento de la verdad: 2. En el Sacramento del altar, el Señor viene al encuentro del hombre, creado a imagen y semejanza de Dios (cf. Gn 1,27), acompañándole en su camino. En efecto, en este Sacramento el Señor se hace comida para el hombre hambriento de verdad y libertad. Puesto que sólo la verdad nos hace auténticamente libres (cf. Jn 8,36), Cristo se convierte para nosotros en alimento de la Verdad. San Agustín, con un penetrante conocimiento de la realidad humana, puso de relieve cómo el hombre se mueve espontáneamente, y no por coacción, cuando se encuentra ante algo que lo atrae y le despierta el deseo. Así pues, al preguntarse sobre lo que puede mover al hombre por encima de todo y en lo más íntimo, el santo obispo exclama: « ¿Ama algo el alma con más ardor que la verdad? ».[2] En efecto, todo hombre lleva en sí mismo el deseo indeleble de la verdad última y definitiva. Por eso, el Señor Jesús, « el camino, la verdad y la vida » (Jn 14,6), se dirige al corazón anhelante del hombre, que se siente peregrino y sediento, al corazón que suspira por la fuente de la vida, al corazón que mendiga la Verdad. En efecto, Jesucristo es la Verdad en Persona, que atrae el mundo hacia sí. « Jesús es la estrella polar de la libertad humana: sin él pierde su orientación, puesto que sin el conocimiento de la verdad, la libertad se desnaturaliza, se aísla y se reduce a arbitrio estéril. Con él, la libertad se reencuentra ».[3] En particular, Jesús nos enseña en el sacramento de la Eucaristía la verdad del amor, que es la esencia misma de Dios. Ésta es la verdad evangélica que interesa a cada hombre y a todo el hombre. Por eso la Iglesia, cuyo centro vital es la Eucaristía, se compromete constantemente a anunciar a todos, « a tiempo y a destiempo » (2 Tm 4,2) que Dios es amor.[4] Precisamente porque Cristo se ha hecho por nosotros alimento de la Verdad, la Iglesia se dirige al hombre, invitándolo a acoger libremente el don de Dios.

Es por esto que los Miércoles a las 19:30hs (San Francisco) y los Jueves de 6hs a 23hs (Ntra. Sra de la Paz) se realiza Adoración al Santísimo.

sábado, 30 de junio de 2012

Celebración de San Pedro y San Pablo en el Seminario diocesano, y homenaje al Pontífice, Benedicto XVI



Con la presencia de 35 sacerdotes, formadores, seminaristas, 7 diáconos permanentes, los miembros la "mesa pastoral" (o "junta pastoral"), los miembros del consejo de asuntos económicos, profesores, padres y madres de familia de los seminaristas, religiosos y religiosas, tuvo lugar el día 29 la celebración de la eucaristía en honor de San Pedro y San Pablo, presidida por el obispo diocesano, Mons. Oscar Sarlinga. En la concelebración se encontraban Mons. Santiago Herrera, rector, el nuevo vicerrector, recién designado, Pbro. Hugo Lovatto, el prefecto de la vida común, Pbro. Fernando Fusari, junto con los demás sacerdotes. De tal modo, con la solemnidad de San Pedro y San Pablo, patronos del Seminario diocesano culminó  el mes del Sagrado Corazón de Jesús y fue la ocasión de homenaje al Sumo Pontífice, el Papa Benedicto XVI. Reliquias de San Pedro y San Pablo, de San Pío X (patrono del teologado) y de Santo Toribio de Mogrovejo fueron quedaron expuestas al terminar la misa. Ofreceremos una desgravación de la homilía de Mons. Oscar Sarlinga en la próxima edición al respecto. Al término de la homilía hizo un acto de agradecimiento a todos los que habían hecho posible, en el misterio y la gracia de Dios, esta realidad, al primer Obispo, Mons. Alfredo Esposito Castro, al segundo Obispo, Mons. Rafael Rey, y a quienes fueron los primeros formadores, el Pbro. Atilio Rosatte, el actual Mons. Ariel Pérez (recién designado como cura párroco de la iglesia catedral de Santa Florentina) y al actual cura párroco de Maquinista Savio, Mons. Justo Rodríguez Gallego, quien por entonces era director espiritual. 
Al término de la eucaristía, los presentes compartieron un momento de esparcimiento, y un almuerzo en las instalaciones del Seminario, que fue reabierto en la ciudad de Campana en este año 2012. El almuerzo, que llevó algunas horas de compartir y departir fraternos, incluyó algunas palabras del Rector, Mons. Santiago Herrera, y un cortometraje (obra de los seminaristas Guilermo Felix y Elías Duff) de los primeros momentos del Seminario en el edificio actual, con reportaje incluido a Mons. Alfredo Esposito, al Pbro. Atilio Rosatte (entonces rector), al Pbro. Justo Rodríguez Gallego (entonces director espiritual) y a algunos de los entonces seminaristas, que hoy son curas párrocos, tales como el Pbro. Jorge Ritacco (cura párroco de Ntra. Sra. del Pilar), así como también flashes de distintos momentos de la vida del Seminario desde su reapertura en 2009 hasta la actualidad.  

Ya desde el año 2009 funcionaba como "casa de formación" en la ciudad de Buenos Aires, habiendo acudido los seminaristas para su formación académica a la Facultad de Teología de Villa Devoto (Cf AICA.ORG)


Esta solemnidad del 29 de junio fue tomada como un punto especial de partida de preparación inmediata para lo que será el inicio del Año de la fe, para el cual en la diócesis se dará apertura solemne en la celebración de Nuestra Señora del Pilar, en Pilar, el 12 de octubre. 


Días atrás, tanto el consejo presbiteral, en reunión especial del 28 del cte. como la Mesa pastoral (o Junta pastoral diocesana)  han tratado los puntos y acciones destacados en las recientes Jornadas del clero acerca de la Nota con indicaciones pastorales para el Año de la fe"de la Congregación para la doctrina de la Fe, la cual fue leída, estudiada y comentada durante las citadas Jornadas. En especial se nos ha pedido que se tuviera en cuenta "el ámbito diocesano" y "el ámbito de parroquias, asociaciones, comunidades, movimientos" de la mencionada Instrucción, que trasunta un gran sentido pastoral. Para ampliar la noticia puede leerse: 


Celebración del día del Pontífice en Campana. PADRENUESTRO.NET


Como dato curioso, podemos acotar que en algunos lugares se retomó la costumbre de la "fogata de San Pedro y San Pablo", que algo conserva de la antigua piedad popular, como lo vemos en la noticia que nos ofrece el periodista José Cuello: 
El diario de la ciudad de Manuel Alberti (27-6-12) La Subsecretaría de Cultura área dependiente de la Secretaría de Educación, Cultura e Integración recuerda que el próximo viernes 29 de junio a las 19.00 hs. se realizará la popular fogata de San Pedro y San Pablo en el centro de la localidad de Manuel Alberti, en el predio próximo a la estación de trenes, ubicado en Santa Inés e Yrigoyen, espacio abierto donde se vienen realizando diversas actividades.Se trata de una celebración que se conmemora cada 29 de junio donde toda la comunidad preparan, encienden la misma y disfrutan en una noche mágica, recordando el martirio del primer Papa, San Pedro, y del Apóstol de los Gentiles, San Pablo.En el escenario central se presentarán números artísticos como así también la participación de los alumnos de los distintos talleres que se dictan en la Casa de la Cultura de Manuel Alberti. Y al cierre de la jornada, se quemarán los muñecos representativos de la fogata de San Pedro y San Pablo.
MANUELALBERTI.COM.AR


A continuación el mismo diario ofrece la noticia de la celebración de San Pedro y San Pablo 


Solemnidad de San Pedro y San Pablo en Zárate-Campana y comienzo de la preparación inmediata a la apertura del Año de la FeDiario de la ciudad de Manuel Alberti (24-6-12)   En Campana se comenzará con la preparación más inmediata al Año de la Fe convocado por Benedicto XVI. Cerca del término del mes del Sagrado Corazón de Jesús y de la celebración de San Pedro y San Pablo en el Seminario diocesano (29 de junio) la diócesis de Zárate-Campana dio comienzo a la preparación inmediata a la apertura del "Año de la Fe", la cual, en consonancia con la apertura que hará el Santo Padre en Roma, se realizará en la ciudad de Pilar el 12 de octubre, para las fiestas patronales de Nuestra Señora del Pilar, en razón de ser Pilar con esa advocación de la Virgen uno de los hitos de la evangelización en la entera región, desde el siglo XVIII, junto con San Antonio de Aréco y Santiago del Baradero (ésta del siglo XVII), las tres parroquias más antiguas de la zona. En los primeros días de octubre, cual culminación previa a la apertura solemne en Pilar, la diócesis tendrá la anual "Misión Joven" en la ciudad de Zárate, ciudad donde este año se congregó la feligresía diocesana para las fiestas patronales de la Virgen de Luján, pues cada año se desplaza la ciudad-sede de dicha celebración, en el lugar elegido para la misión juvenil.  Mientras tanto, durante estos meses, tanto la "Mesa pastoral" (Junta pastoral diocesana) como el Consejo presbiteral se hallan abocados a reflexionar para dar concreción a las conclusiones de las últimas Jornadas pastorales del clero, acerca de la "Nota con indicaciones pastorales para el Año de la fe". La Junta pastoral se encuentra en actividad permanente, y el Consejo presbiteral considerará la temática en la próxima reunión del 28 de junio. La citada "Nota" con indicaciones pastorales para el Año de la fe"de la Congregación para la doctrina de la Fe fue leída, estudiada y comentada durante las Jornadas del clero. El Obispo ha pedido a los sacerdotes y a la Mesa pastoral que tuvieran muy en particular en cuenta las indicaciones en "el ámbito diocesano" y "el ámbito de parroquias, asociaciones, comunidades, movimientos" de la mencionada Instrucción. Si bien muchas de sus proposiciones ya se realizan en la pastoral ordinaria de la diócesis e incluso, de un modo u otro, están contenidas en el lan Pastoral diocesano, cuyo eje es la "nueva evangelización", sera la ocasión, dijo Mons. Oscar Sarlinga "(…) para realizarlas en nuestra iglesia particular, en el "Año de la Fe" que ha convocado S.S. Benedicto XVI, con nuevo ardor, nuevos métodos legítimos y nuevos modos de expresión, en tanto expresen mejor el esplendor de la verdad de la fe, nos muevan a la esperanza y nos afirmen en vivir en la caridad de Cristo".

Más información en:

www.obispadozaratecampana.org 

PADRENUESTRO.NET






martes, 12 de junio de 2012

Prosigue sus actividades la Delegación de Migrantes e Itinerantes creada por Mons. Oscar Sarlinga en Zárate-Campana

Presentación de la Delegación Episcopal frente a la Unión de Colectividades de Zárate.


El jueves 31 de mayo, a llevarse a cabo el 6º Aniversario de la fundación de la Unión de Colectividades de Zárate, la delegación Episcopal de Migrantes e Itinerantes de la Diócesis de Zárate-Campana, fue invitada a presentarse  frente a dicha institución.
Siendo las 20.20 hs, frente a una sala colmada del Viceconsulado de España de la ciudad de Zárate, dió inicio la conferencia  a cargo del Padre Alfredo Meoniz (Delegado Episcopal para los Migrantes e Itinerantes y Cura Párroco de la Parroquia Beata Teresa de Calcuta) a la Unión de Colectividades de Zárate.
Después de que el Sr. Vicecónsul leyera el parte del día y estando presente en la reunión medios de comunicación gráficos de la antes mencionada ciudad, el Padre Alfredo Meoniz comenzó su conferencia explicando ¿Qué es la Delegación Episcopal de Migrantes e Itinerantes? ¿Cuales son sus objetivos? ¿Qué medios tiene? Y cuales son las tareas que esta viene desarrollando a lo largo de los últimos dos años, es decir que apoyo brinda la Iglesia Católica diocesana a estos hermanos nuestros que se encuentran alejados de su hogar natal. Culminada esta parte de la ponencia, el Padre dió lugar a preguntas. Concluidas estas, el presbítero dió inicio a la segunda parte de la ponencia, en la cual explicado, la Ley Nacional de Migraciones Nº 25.871. Tras culminar esta segunda parte, los delegados de las diferentes colectividades comenzaron unas series de preguntas al Padre Alfredo, comentando a su vez, diferentes casos y experiencias por las que habían atravesado, los temas mas recurrentes y  mas debatidos fueron la discriminación, los tramites de radicación y la educación universitaria.
En tal acontecimiento estuvieron presentes representantes de las colectividades de Alemania, Bolivia, España, Israel, Italia, Grecia, Palestina, Portugal, Ucrania y Uruguay. La reunión, la cual se lleva a cabo todos los meses, estuvo presidida por el Vicecónsul Don Juan Carlos Rodríguez García. Esta unión de colectividades fue fundada con la finalidad de coordinar las actividades sociales, asistenciales y culturales de las diferentes colectividades que actualmente la integran, además de concurrir conjunto a los actos a los que son invitadas.

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Secretaría de Comunicación Institucional del Obispado 
Atención: lunes a viernes, de 9 a 13,
Tel 03489 422817- 426606 líneas rotativas, interno 37
www.obispadozaratecampana.org

sábado, 2 de junio de 2012

La colecta nacional de caritas es un "momento privilegiado" de compartir con los más necesitados Lo dijo Mons. Oscar Sarlinga en un mensaje exhortando a la generosidad en la diócesis


Monseñor Oscar Sarlinga, explicó que la colecta anual de Cáritas Argentina es “una ocasión privilegiada de encuentro solidario”, mediante el cual “la comunidad cristiana sale como Iglesia al encuentro de toda la sociedad, para crear conciencia y promover el compromiso con los hermanos más pobres y excluidos del país”.     “La Colecta Anual es a la vez un signo y un gesto concreto. Es signo porque manifiesta la voluntad de muchas personas de promover una vida digna para todos sin distinciones. Y es gesto concreto, porque el aporte solidario permite paliar muchas urgencias, carencias y desigualdades, promoviendo la calidad de vida de muchas familias”, subrayó.     La Colecta se realizará los días 9 y 10 de junio en todas las parroquias del país, con el lema “Pobreza Cero. Vida digna para todos”.     “El concepto pobreza cero describe de modo conciso el propósito que anima la misión de Cáritas: ayudar a los más necesitados, promoviendo también condiciones de vida acordes a la dignidad que tenemos las mujeres y los hombres como imagen de Dios”, indicó al desgranar el lema.     “Vida digna, complementa y explicita el concepto pobreza cero, porque es una idea culturalmente asociada con trabajo digno, casa digna, trato digno, y con valores primordiales como el respeto por la persona, la justicia y el trabajo. El ‘para todos’ refuerza la idea que la vida digna es un derecho universal que no admite excluidos, a la vez que evoca la responsabilidad que tenemos ‘todos’ para favorecer la inclusión de quienes no gozan de esos derechos”, puntualizó.     Monseñor Sarlinga sostuvo que “otra sociedad es posible” al asegurar que la Colecta Anual es “una invitación a solidarizarnos para transformar la realidad, de los más necesitados y de todos nosotros”.     “Es una oportunidad no sólo para compartir los bienes, sino también la esperanza de construir un futuro inclusivo para todos, comenzando por las acciones y el compromiso de cada uno de nosotros con el presente”, concluyó.

Tomado AICA.ORG

“La Colecta Anual es a la vez un signo y un gesto concreto. Es signo porque manifiesta la voluntad de muchas personas de promover una vida digna para todos sin distinciones. Y es gesto concreto, porque el aporte solidario permite paliar muchas urgencias, carencias y desigualdades, promoviendo la calidad de vida de muchas familias”, subrayó.
La Colecta se realizará los días 9 y 10 de junio en todas las parroquias del país, con el lema “Pobreza Cero. Vida digna para todos”.
“El concepto pobreza cero describe de modo conciso el propósito que anima la misión de Cáritas: ayudar a los más necesitados, promoviendo también condiciones de vida acordes a la dignidad que tenemos las mujeres y los hombres como imagen de Dios”, indicó al desgranar el lema.
“Vida digna, complementa y explicita el concepto pobreza cero, porque es una idea culturalmente asociada con trabajo digno, casa digna, trato digno, y con valores primordiales como el respeto por la persona, la justicia y el trabajo. El ‘para todos’ refuerza la idea que la vida digna es un derecho universal que no admite excluidos, a la vez que evoca la responsabilidad que tenemos ‘todos’ para favorecer la inclusión de quienes no gozan de esos derechos”, puntualizó.
Monseñor Sarlinga sostuvo que “otra sociedad es posible” al asegurar que la Colecta Anual es “una invitación a solidarizarnos para transformar la realidad, de los más necesitados y de todos nosotros”.
“Es una oportunidad no sólo para compartir los bienes, sino también la esperanza de construir un futuro inclusivo para todos, comenzando por las acciones y el compromiso de cada uno de nosotros con el presente”, concluyó.

También en la AUTENTICA DEFENSA

sábado, 5 de mayo de 2012

El convento de las Hnas. de Mater Dei en Ing. Maschwitz fue inaugurado y fue dedicado su templo

Puede leerse éste articulo en
 El día sábado 28 de abril fue consagrado el altar y dedicada la iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe, y bendecido el convento de las hermanas del Instituto “Mater Dei” en la localidad de Ingeniero Maschwitz (partido de Escobar), ubicados en predio contiguo al campo de deportes perteneciente al Colegio “San Pablo” (de Buenos Aires), sobre calle que da a uno de los barrios populares de la periferia de dicha población, con lo cual las hermanas continuarán con la misión en dicha zona, habiéndola comenzado desde su establecimiento en la casa que oportunamente prestara el mencionado colegio.
Presidió las celebraciones el Obispo diocesano de Zárate-Campana, Mons. Oscar Sarlinga, y participaron asimismo los Obispos Mons. Martínez (obispo de San Luis, sede principal del instituto de derecho diocesano), Mons. Taussig (obispo de San Rafael), Mons. Lona (obispo emérito de San Luis) y Mons. Basseotto. Decenas de sacerdotes concelebraron, y asimismo asistieron muy numerosos religiosos y religiosas de institutos presentes en la diócesis, diáconos permanentes, seminaristas y muchos fieles laicos, en especial familias. La superiora local, Hna. Julia Conreggia junto con la Madre general realizaron las invitaciones, que tuvieron amplio eco en la diócesis, incluyendo a los barrios de los alrededores del convento.
El Instituto Mater Dei es una Congregación de Derecho Diocesano fundado por la Madre María de Jesús Becerra en 1977, en San Luis (Argentina). El fin específico del Instituto es “la caridad de la verdad, participando así de la misión misma del Verbo que se encarnó ante todo para revelar la Verdad, formando catequistas y jóvenes universitarios”, con el lema inspirador: “Contemplar y dar a los otros lo contemplado”.
La Santa Misa es el centro y el culmen de la vida diaria de las Hermanas, preparada y continuada en el Oficio Divino (conservándose en lo posible el latín). Y es que “la Liturgia es la cumbre a la cual tiende la actividad de la Iglesia, y al mismo tiempo, la fuente de donde manatoda su fuerza”. Con esmero y fidelidad al espíritu de la Iglesia, cuidan la dignidad y la belleza de la Liturgia. De acuerdo conel Concilio Vaticano II, que insistió en la necesidad de tener siempre a Santo Tomás de Aquino como maestro y doctor, el Instituto le tiene como protector especial, “el más sabio de los Santos y el más Santo de los sabios”, ya que a la luz y sobre la base de supensamiento perenne se puede realizar un gran aporte a la formación para la evangelización. En razón de la eucaristía y la catequesis, el Papa San Pío X es el segundo protector del Instituto.
Su misión apostólica se realiza con la colaboración y coordinaciónde la catequesis parroquial; la preparación y publicación de catecismos y otrostextos formativos; la creación y dirección de colegios universitarios femeninos; la difusión de los contenidos de la fe a través de los medios decomunicación social; la promoción de la dignidad y el esplendor del culto en las celebraciones litúrgicas; la formaciónde organistas y scholae cantorum.
El Instituto está presente en Argentina (cuatroconventos) y Chile. Muy próximamente se abrirá una nueva casa religiosa en Canadá.